Franco continúa siendo Hijo Muy Predilecto de Santa Cruz

La Asociación de la Memoria baraja denunciar al Ayuntamiento por oponerse a borrar el callejero franquista.
El consistorio no se ha planteado retirar el título honorífico al dictador, aprobado el 5 de octubre de 1936.

DANIEL MILLET | SANTA CRUZ DE TENERIFE Santa Cruz de Tenerife se resiste a dejar de ser una de las ciudades con más alusiones al franquismo en sus calles de toda España. La Rambla General Franco, la veintena de calles con nombres de militares golpistas, el Monumento a los Caídos de la Plaza de España, el Monumento de la Victoria en la avenida de Anaga... Pero hay más exaltaciones que permanecen inalteradas. Una llama especialmente la atención: Francisco Franco lleva 72 años siendo Hijo Muy Predilecto de Santa Cruz de Tenerife, ciudad en la que, por otra parte, llegó a residir antes del golpe de Estado.
El 5 de octubre de 1936, muy poco después de que la dictadura impusiera un nuevo orden autoritario, la Comisión Gestora del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife colocada por los franquistas hizo los primeros cambios para poner el callejero a su medida en sesión pública ordinaria. Las decisiones se tomaron bajo la presidencia del gestor Francisco La Roche, por hallarse de baja el "alcalde propietario Coronel Don Juan Vara Terán". Estos fueron algunos de los puntos acordados aquel día: "Nombrar al glorioso General Excmo. Sr. Don Francisco Franco Bahamonde Hijo Muy Predilecto de esta Ciudad"; "declarar día festivo, en virtud de las facultades que a la corporación municipal asisten, el día 18 de Julio de cada año en conmemoración de la fecha en que se inició el movimiento salvador de España, por el glorioso Ejército"; y "dar el nombre de Avenida del General Franco a la actual Rambla XI de Febrero, tramo comprendido entre la Plaza de la Paz y calle de Los Campos".
En realidad, muchas ciudades y pueblos de toda España decidieron otorgar títulos honoríficos similares al de Santa Cruz al tirano nada más terminar la Guerra Civil, por imposición de las autoridades militares. El regreso a la democracia abrió el debate sobre la necesidad de retirar estos honores, así como las alusiones en los callejeros, por las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y el carácter ilegítimo y autoritario del régimen. Algunos pueblos y ciudades peninsulares decidieron retirar estos títulos, mientras en otros no prosperaron las iniciativas, en la mayoría de los casos por la negativa de los grupos políticos conservadores, en especial el PP. En la capital tinerfeña, Franco sigue siendo Hijo Muy Predilecto y la Rambla sigue llevando su nombre.
A pesar de las sucesivas comisiones e iniciativas para cambiar el callejero, el Ayuntamiento sigue sin responder al grueso de las demandas. Y eso pese a que desde el año pasado la Ley de la Memoria Histórica obliga a ayuntamientos, instituciones y particulares a retirar los símbolos franquistas y de exaltación de la Guerra Civil, y faculta a las administraciones públicas para retirarles subvenciones y ayudas si no lo hacen. Los sistemáticos retrasos han llevado a la Asociación de la Memoria Histórica de
Tenerife a estudiar la presentación de una denuncia contra el consistorio tinerfeño. Precisamente su responsable, Mercedes Schwartz, es nieta de José Carlos Schwartz, el alcalde republicano de Santa Cruz que fue detenido el 18 de julio de 1936, día del alzamiento, y llevado al castillo de Paso Alto, a la cárcel de Fyffes y, el 2 de octubre, a Las Cañadas del Teide, donde lo asesinaron y lo enterraron en un lugar que sigue sin conocerse. Ocurrió justo tres días antes de que Franco fuese declarado Hijo Muy Predilecto de Santa Cruz.

El Ayuntamiento tinerfeño siempre se escuda en los mismos argumentos: los perjuicios económicos y burocráticos que supondrían los cambios. Precisamente el pasado 18 de julio, volvía a nombrar otra comisión para estudiar el asunto, lo que Mercedes Schwartz ve como "una nueva muestra, la enésima, de que este Ayuntamiento no tiene el menor interés en quitar de sus calles algunos nombres ante los que sólo se puede sentir vergüenza e indignación".

 

La Orotava sí borra el franquismo

El Ayuntamiento de La Orotava, a diferencia del capitalino, sí ha tomado la iniciativa. Desde el pasado miércoles retira los tres últimos escudos franquistas que quedaban en la Villa, el existente en las Viviendas de San Isidro, el del Colegio de Ntra. Sra. de La Concepción y el de las antiguas escuelas de La Perdoma. Las alusiones al franquismo se han ido retirando desde 2006, año en el que se aprobó en pleno con la abstención del PP y el apoyo de los demás grupos políticos con representación en el gobierno municipal (CC, PSOE, IpO e IU-Los Verdes). Todavía quedan algunas calles a las que se va a cambiar el nombre, un proceso que se realizará en los próximos meses. En las fotos, a la izquierda, el escudo franquista del Colegio de Ntra. Sra.de La Concepción y a la derecha su eliminación el pasado jueves. revista digital ´canarias insurgente´