
La Presidenta y la Viceopresidenta de la Asociación de la Memoria de Arucas señalan a uno de los pozos donde hay desaparecidos. la opinión. 9 de septiembre de 2008
En el pozo de las Brujas
El clamor de los aparecidos.
JUAN JOSÉ JIMÉNEZ Mientras el juez de la Audiencia Nacional, Baltazar Garzón, exige a ministerios, a ayuntamientos, parroquias y registros de camposantos que le remitan información sobre el número e identidad de los desaparecidos durante el franquismo, en Arucas continúan los trabajos del que por el momento es el único pozo del país donde se está trabajando para investigar los restos de represaliados que se cree oculta el de las Brujas. Ubicado en Cardones, Arucas, y de una profundidad estimada en unos 50 metros, según el ingeniero Rafael Peinado, los trabajos se están ejecutando desde hace unos dos meses, y hasta el momento ya se ha culminado la obra civil, que consiste en el brocal y en un pórtico donde se asienta la roldana, sólo a la espera de instalar las reductoras que permitan a los operarios bajar al fondo.
Los indicios hallados al su alrededor, como casquillos de bala y una medalla, sumados al contenido de la tradición oral de la zona, han apoyado la dotación de una subvención de unos 300.000 euros del Gobierno de Canarias, tramitada por el Ayuntamiento de la ciudad, para iniciar la investigación. Arucas, junto con Gáldar y Agaete, suman un número estimado de 103 desaparecidos, según señala el historiador Sergio Millares Cantero.
Millares Cantero, uno de los especialistas en esta materia, considera que en todo el Archipiélago el número de represaliados por los falangistas, entre fusilados y desaparecidos, es de poco más de mil personas. De ellas, unas 400 se localizarían en Gran Canaria, de las ques 120 fueron fusiladas. En Lanzarote se conoce un caso de represaliado, que sin embargo murió en el campo de concentración de La Isleta, mientras que en Fuerteventura no hay constancia de ninguno. En Tenerife es donde se alcanza el mayor volumen de fallecidos, con una cifra de entre 400 y 500 personas; en la isla La Palma medio centenar, localizado en Fuencaliente, y en la de La Gomera en torno a 20. Estos números contrastan con las estadísticas facilitadas en todo el territorio nacional por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, que ha calculado más de 2.500 personas. Millares estima que la iniciativa del juez "es fundamental para poner nombre y apellidos a los desaparecidos".
Del lado republicano en Canarias no hubo represalias, según la misma fuente. En Las Palmas de Gran Canaria gobernó durante una semana el bando republicano y fue en Arucas, Gáldar y Agaete donde se refugiaron al perder el poder. En cualquier caso, asegura el investigador, "respetaron la vida de la gente de la derecha". Pero es cuando los militares pacifican el territorio cuando emprenden "una represión brutal, una represión", subraya, "nunca conocida en el Archipiélago". En el resto de España los republicanos sí participaron también en represalias. Pero sí se conoce el número de fallecidos en manos de la izquierda, que fueron contabilizados, estudiados e identificados durante la dictadura franquista. Existe pues, a criterio de Millares Cantero, "la necesidad de compensar esta carencia de información" con los datos de los muertos por el otro bando.
Hoy en día, tras casi 70 años de los hechos que el juez Garzón exige estudiar, aún quedan personas que los vivieron, sobre todo los del año 1937, testigos de una represión que generalmente comenzaba al caer la tarde. Como Francisco Santana Travieso, de 71 años, miembro de la Asociación de la Memoria Histórica de Arucas, e hijo de un desaparecido, que lo fue desde que tocaron un siniestro 19 de marzo de 1937 en la puerta de su casa.
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